Evaluación clínica general antes de indicar estudios
La evaluación clínica general es el punto de partida para decidir si un niño necesita análisis de laboratorio. Durante la consulta se revisan los síntomas, su duración, los antecedentes personales y familiares, la alimentación y los cambios en el estado general. La exploración física permite identificar hallazgos que orientan la necesidad de pruebas específicas. Por ejemplo, ante cansancio persistente, fiebre prolongada o alteraciones urinarias, el pediatra puede valorar si un estudio complementario aportaría información útil. La solicitud de pruebas debe individualizarse y no basarse exclusivamente en la preocupación por un síntoma aislado.